La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha iniciará el trámite para declarar Bien de Interés Cultural el pueblo de colonización de Cañada de Agra, en Hellín.

Se ha publicado una resolución, de la Dirección General de Cultura, por la que se inicia expediente para declarar Bien de Interés Cultural el pueblo de colonización Cañada de Agra en el municipio de Hellín (Albacete), con la categoría de Conjunto Histórico.

Con ésta decisión, éste poblado gozará de la máxima protección y tutela, y su utilización estará siempre subordinada a que no se ponga en peligro su conservación y sus valores. La conservación del Conjunto Histórico no permitirá ningún cambio que afecte a la armonía del conjunto histórico.

Cañada de Agra es una pedanía del municipio de Hellín en la provincia de Albacete, comunidad autónoma Castilla-La Mancha, situada a 6 Km. de Hellín, y constituye uno de los conjuntos rurales más bellos del término municipal..

Fue construido como poblado de colonización a partir de 1962 por el arquitecto José Luis Fernández del Amo,  y su economía está basada principalmente en la agricultura. Su núcleo de viviendas, constituyó un símbolo de la colonización, por la originalidad de su trazado, al adaptarse a las condiciones topográficas de la ladera en la que se asienta, con manzanas de casas dispuestas irregularmente en medio de los espacios con frondosa vegetación, gracias a sus peculiaridades recibió el premio Nacional de Arquitectura.

Su nombre es debido a una cañada que existía donde actualmente se ubica el pueblo y a una pedanía que se encuentra a 1 Km. de distancia llamada Agra. La situación del pueblo en la ladera de fuerte pendiente nos hace concebir el tramado de forma que las vías de circulación se desarrollen según las curvas del nivel.

Destaca por la brillantez y el acierto en el desarrollo de su planteamiento arquitectónico, la calidad en la ejecución de las viviendas y la cuidada vegetación hacen de este pueblo un lugar lleno de vida que goza de un buen estado de conservación.

No se admitirán las sustituciones de inmuebles, las modificaciones en las alineaciones y, en general, ningún cambio que afecte a la armonía del conjunto; y por otro lado, se respetará el uso agrícola original de las parcelas colindantes con el núcleo urbano y comprendidas en el entorno de protección, debiéndose limitar las posibilidades de edificabilidad en la zona.

Se trata, sin duda, de una excelente noticia que ayudará a relanzar el turismo en esta pedanía hellinera.