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Iglesia de San Roque

Siglo XVIII

En documentos del reinado de Felipe II (S.XVI), aparecen referencias al culto a San Roque por vez primera.

Sabemos que en el siglo XVIII se erigió un templo dedicado al Santo protector de la peste, en lo que entonces eran las afueras de la villa, siendo derribado en el siglo XIX por su deficiente conservación. En la década de 1880 se levantó el actual edificio en el mismo emplazamiento que el anterior.

El exterior de la iglesia es de traza sencilla y estilo popular sin ningún ornato arquitectónico.
El interior es neoclásico, de planta irregular, pero con una gran cúpula asentada en cuatro grandes columnas, que confiere al templo un gran espacio libre para el culto en el centro.

El exterior de la iglesia es de traza sencilla y estilo popular sin ningún ornato arquitectónico.
El interior es neoclásico, de planta irregular, pero con una gran cúpula asentada en cuatro grandes columnas, que confiere al templo un gran espacio libre para el culto en el centro.

Preside el altar mayor un retablo renacentista de los siglos XVI-XVII, descubierto en 2008 después de una profunda restauración, convirtiéndole en el más antiguo de Hellín.

Sitúese sobre cada uno de los puntos el plano para ver una descripción.

Cúpula

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Altar mayor con retablo renacentista de los siglos XVI-XVII.

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La veleta representa

al perro de San Roque

La iglesia está situada en otra de las elevaciones del pueblo, el Cerro de San Roque, presidiendo la plaza del mismo nombre.
Su escalinata conduce a la calle Alfarerías, una de las calles más importantes del Casco Antiguo, y donde se situaba, ya en el siglo XVIII, casi la totalidad de la industria alfarera, de gran importancia y renombre en tiempos pasados.

También se asentaban en esta zona otros artesanos como los caldereros. Este oficio lo comenzaron a ejercer en Hellín personas procedentes del pueblo italiano de Rivello, por lo que se ha firmado en 2018 un hermanamiento entre ambas localidades.

La festividad de San Roque se celebra el 15 de agosto de cada año con verbenas populares en el mismo barrio y actos religiosos en honor del Santo.
Pero es en los días previos a la Semana Santa cuando tiene lugar una de las tradiciones más arraigadas de nuestra población. El primer viernes de marzo de cada año tiene lugar el Besapiés de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli. Esta imagen se custodia y venera en esta parroquia, es titular de la Archicofradía del mismo nombre y sale en procesión en los desfiles de la Semana Santa de Hellín, declarada de Interés Turístico Internacional.

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