Semana Santa y Tamboradas
Dos tradiciones
La Semana Santa en Hellín es, sin lugar a dudas, el momento más señalado de esta localidad no sólo para todos los hellineros, sino también para los miles de visitantes que acuden cada año a esta cita con la tradición.
Si hay un instrumento que caracteriza a Hellín es el tambor. Éste aparece intrínsecamente unido a la celebración de la Semana Santa, constituyendo la fiesta más importante de la ciudad en la que se mezclan las Procesiones y las Tamboradas.
La Semana Santa (Tamboradas) está declarada de Interés Turístico Internacional y las Tamboradas, rituales de toque de tambor han sido declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
En la actualidad existen treinta Cofradías y Hermandades con siglos de historia a sus espaldas, formadas por imágenes y grupos escultóricos de escultores como Mariano Benlliure, Federico Coullaut Valera, Fernández Andes o José Zamorano. Los desfiles procesionales, que desarrollan a lo largo de la semana la secuencia de la Pasión y Muerte de Jesucristo, muestran la riqueza del patrimonio escultórico de esta tierra y el fervor de sus habitantes. Entre estas obras cabe destacar el “Cristo Yacente” de Mariano Benlliure, considerada, según los expertos, como una de las cinco mejores esculturas del siglo XX.
Más de 20.000 tambores
suenan durante la Semana Santa de Hellín
Por otro lado, la Tamborada de Hellín, declarada de Interés Turístico Internacional, ya es una de las celebraciones más famosas y conocidas de España, y es la única que posee tal distinción. En ella, más de 20.000 personas, mayores y pequeños, redoblan sus tambores por las calles de la ciudad, ataviados con túnica negra y pañuelo rojo o negro al cuello.
La primera tamborada tiene lugar el Viernes de Dolores, día elegido antiguamente para templar los tambores cuando éstos estaban fabricados con piel de cabrito. Sin embargo, no es hasta el Miércoles Santo cuando tiene lugar la primera tamborada oficial y una de las más multitudinarias, que comienza a las tres de la tarde y finaliza con la recogida de la Procesión de la Oración del Huerto.
De igual forma, en Agramón se puede escuchar el redoble de tambores las noches de Viernes de Dolores, Jueves Santo y Sábado de Gloria, mientras que en Isso la única tamborada tiene lugar a mediodía del Domingo de Ramos.
La mañana del Domingo de Resurrección ofrece en Hellín y Agramón unos momentos de intensa emoción: el silencio absoluto de miles de tamborileros en los instantes previos al «Encuentro» para, una vez abierta la piña que libera decenas de palomas, atronar al unísono con renovado brío. El término de esta procesión marca el final de los actos de la Semana de Pasión, desfiles procesionales y tamboradas.