Diapiro de Madax
Lugar de Interés Geológico
Se trata de un fenómeno geológico fascinante que ofrece al visitante la oportunidad de caminar por un terreno que recuerda a la superficie de otro planeta.
Al acercarse a esta zona, lo primero que impacta es el intenso contraste cromático entre las arcillas de color rojo vivo y las eflorescencias blancas de sal que surgen de la tierra. Este efecto visual es tan potente que, tras las lluvias torrenciales, la evaporación del agua deja tras de sí una costra blanca tan brillante que parece que acaba de nevar en mitad de un entorno semiárido.
- Cancarix
Para entender la magia de este lugar, podemos imaginar la Tierra como una gigantesca lámpara de lava. Hace millones de años, durante el periodo Triásico, enormes masas de sal y yeso quedaron sepultadas bajo capas de roca mucho más pesadas. Debido a que la sal es más ligera y plástica, la presión del subsuelo la empujó hacia arriba a través de las grietas de la corteza terrestre, como una burbuja que asciende lentamente hasta romper la superficie. En Madax, este proceso ha creado un domo alargado que ha puesto al descubierto materiales antiquísimos y ha moldeado un paisaje de cárcavas y laberintos naturales esculpidos por la erosión del agua.
El Diapiro y salinas de Madax
se encuentran en el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico del IGME
La historia humana también ha dejado su huella profunda en este paraje. La sal, conocida en la Antigüedad como el «oro blanco», fue el motor económico de la zona durante siglos. De hecho, la explotación de las Salinas de Madax se remonta a la época romana, aprovechando los manantiales de agua hipersalina que brotan del diapiro.
Todavía hoy es posible contemplar las ruinas de las Casas del Salero y los restos de los depósitos acumuladores de salmuera o «calentadores», donde el sol y el viento hacían el trabajo de evaporar el agua para obtener la sal sólida. Estas estructuras de piedra, ahora abandonadas, confieren al lugar un aire de ciudad fantasma minera que añade un valor histórico y etnográfico incalculable a la visita.